martes, 25 de mayo de 2021

La brecha digital

La brecha digital es la desigualdad que experimentan las personas para acceder a la información, el conocimiento y la educación mediante las nuevas tecnologías. Esta brecha afecta no solo al acceso a Internet, sino también a la compra/préstamo de dispositivos y herramientas (en ocasiones, desactualizadas), así como a la calidad de la competencia digital del individuo: es decir, su formación en la materia y el manejo de la misma.

Se trata de un fenómeno global que responde a causas variadas: motivos geográficos (la infraestructura existente en cada región), socioeconómicos (por falta de recursos para acceder a la tecnología), de edad (suele afectar más a personas mayores, cuya competencia digital es menor) o incluso de género (pues se observa estadísticamente una brecha más profunda en mujeres que en hombres, en parte ligada a su tradicional rol como ama de casa y no tan íntimamente relacionada con el ámbito educativo y/o laboral).

En cuanto a su relación con el ámbito educativo, produce una desigualdad de condiciones entre los alumnos, circunstancia que se ha agravado aún más en la pandemia debido a la educación a distancia (online). Según datos del Instituto Nacional de Estadística, nueve de cada diez hogares españoles tiene acceso a Internet; una cifra que, en el caso de los hogares con niños, asciende incluso al 97%. Sin embargo, al observar los datos de la población con ingresos iguales o inferiores a 900 euros mensuales (netos), destaca que el 9,2% de los hogares con niños (cerca de 100 000) carece de conexión a Internet. Aunque el acceso a móvil y televisión es casi universal, uno de cada cinco niños/as de hogares desfavorecidos no tiene acceso a un ordenador, lo que dificulta su participación en las clases, realización de tareas, búsqueda de información...

Las consecuencias de esta brecha digital son de enorme gravedad. Los alumnos afectados no solo son más propensos a quedar aislados de sus compañeros (es decir, a sufrir una división social), sino que la desigualdad en el acceso a la información que sufren va en detrimento de su educación y, a la larga, puede determinar las condiciones de su inserción laboral (y, por lo tanto, de sus ingresos), ubicándolos en un nivel socioeconómico bajo y aumentando su riesgo de exclusión

Especialmente interesante nos parece el testimonio de David Calle, profesor, acerca de las desigualdades derivadas de esta brecha:

En relación con la brecha digital y su impacto en la educación, recomendamos además los siguientes enlaces:

- Brecha digital en educación: Datos esenciales.

- La brecha digital impacta en la educación.

- Cómo acabar con el retraso educativo y la brecha digital de los jóvenes.

- Brecha digital en la educación, una consecuencia que deja la Covid-19.

Inteligencia corporal o kinestésica

Dentro de las inteligencias múltiples propuestas por Howard Gardner en 1983 (y de las que ya hemos hablado en una entrada anterior), destacamos hoy la inteligencia corporal o kinestésica.

Se trata del conjunto de habilidades cognitivas que permiten la coordinación entre la mente y el resto del cuerpo, proporcionando un preciso y fluido control del mismo. Esta inteligencia (o habilidad) nos permite  gestionar cuestiones tales como nuestra velocidad, fuerza, flexibilidad, equilibrio, destreza, coordinación... Vinculada tanto a la motricidad fina como a la motricidad gruesa, se trata de un tipo de inteligencia que permite la automatización y el aprendizaje de habilidades. A nivel cerebral, se localiza mayoritariamente en el cerebelo, los ganglios basales y la corteza motora.

El control del cuerpo se asocia generalmente con perfiles artísticos y deportivos, como bailarines, actores o atletas, si bien es un tipo de habilidad muy demandada también en otros sectores: cirujanos, artesanos,... Es decir, es un tipo de habilidad relacionada no solo con la expresión emocional a través del movimiento del cuerpo, sino también con el manejo de instrumentos y herramientas. Las personas con una buena inteligencia corporal muestran una elevada capacidad espacial para calcular y percibir volúmenes y medidas, así como para coordinar el cuerpo de forma equilibrada. Además, la gestión del cuerpo puede relacionarse también con la gestión de la psique: a mayor inteligencia corporal, mayor autoconocimiento y autorregulación mostrará el individuo.

En definitiva, se trata de una inteligencia poco valorada por lo general, aunque esencial para la humanidad (pensemos en el cambio que supuso el uso de herramientas en la prehistoria). Presente en las clases de educación física en el aula de primaria, son numerosas las actividades que podemos plantear a nuestros alumnos para trabajarla. He aquí algunos ejemplos:

Más información en:

- Inteligencia corporal kinestésica: qué es y cómo se expresa.

- Qué es la Inteligencia Kinestésica Corporal.

- Inteligencia corporal kinestésica: qué es, características y cómo mejorarla.

viernes, 21 de mayo de 2021

Diferencias y similitudes entre Piaget y Vygotsky

 Las teorías de Jean Piaget y Vygotsky tienen algunas cosas en común. Pero también tienen varias diferencias. Para saber más mira el siguiente vídeo:




miércoles, 19 de mayo de 2021

¿Cuánto tiempo podemos mantener la atención en clase?

La tradicional clase magistral en la que el profesor dictaba la lección y los alumnos se limitaban a copiar está desapareciendo. Cada vez utilizamos una mayor variedad de metodologías, medios y enfoques a la hora de presentar nuestra lección a los alumnos, pasando de una actividad a otra en el transcurso de la clase. ¿Por qué? Una de las razones principales de este cambio reside en los estudios sobre la capacidad de atención de niños, adolescentes y adultos. Nuestras clases duran en torno a 45-50 minutos pero, ¿cuánto tiempo pueden realmente mantener la atención nuestros alumnos?

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Una rápida búsqueda por Internet nos dará un dato clave: según diversos estudios, nuestra atención comienza a caer a los 10-15 minutos de comenzar la clase. No obstante, hay que tener en cuenta que dichos estudios no son siempre bien referenciados, de modo que se obvia las circunstancias en que se han llevado a cabo las mediciones: no es lo mismo observar en qué momento cae la atención cuando se están tomando apuntes que cuando se están llevando a cabo ejercicios de aritmética. Por ello, en los últimos años, cada vez es más común oír hablar del "mito de los quince minutos de atención" o de "la leyenda urbana de la curva de atención". Los expertos siguen recomendando las clases de 50 minutos, tanto en primaria como en la universidad: un tiempo lo suficientemente amplio como para atrapar el interés del alumno pero con poco margen para perderlo.
Dicho esto, queda claro que la capacidad de atención sostenida es algo que vamos desarrollando con el paso de los años. Según María Soto, fundadora de Educa Bonito, "el tiempo depende del ciclo en el que nos movamos. No es lo mismo hablar de un niño de infantil que de otro que tenga 7 u 8 años. La atención depende de la edad. Cuanto más pequeños, más movimiento y a la vez más pausa necesitan los niños, para poder concentrarse y tener tiempo a asimilar, un gran reto en este momento de hiperestimulación digital [...] se aprende más desde la duda y la creatividad. El cerebro quiere preguntas, problemas. Para buscar soluciones. Desde la duda, la atención se mantiene más, y el tiempo del aprendizaje es más efectivo. Quizá media hora es una buena medida en niños menores de 7 años". Por su parte, Profe Manolo, defiende que "cuanto más pequeño es el niño, menos tiempo es capaz de mantener la atención. En infantil, las sesiones deberían ser de unos 15 o 20 minutos, y el resto de la clase, tiempo de juego, para que el aprendizaje sea productivo".

En la gestión de la atención es muy importante la motivación: el interés, la intención del alumno de aprender algo nuevo o de afianzar sus conocimientos. Por lo tanto, aunque el debate sobre los tiempos exactos de nuestra capacidad de atención sigue abierto, el proponer diferentes actividades en lugar de una clase magistral, buscando un aprendizaje significativo, facilitará esta tarea a nuestros alumnos.

Acerca de la atención, especialmente la llamada atención ejecutiva, recomendamos la siguiente charla TED:

Charo Rueda, "La atención es el corazón de la inteligencia"

Método HERVAT

 Cómo trabajar la neurociencia en el aula: 

Método HERVAT

    Para asegurar un buen aprendizaje es preciso contar con un estado fisiológico óptimo del organismo que favorezca la entrada de información sensorial y buena organización motriz. Esto podemos conseguirlo mediante la sincronización de inputs neuronales de forma precisa. Con la estimulación repetitiva de estos inputs se consigue un patrón estable. En la práctica debemos realizar ejercicios repetitivos, regulares, precisos y sistemáticos todos los días. Así es como se crea el método HERVAT, un sistema aplicable en clase, que no desarrolla contenidos educativos pero que activa y mejora la atención duradera mediante inputs sensoriomotrices y del medio biológico interno.

   Las implicaciones pedagógicas que resultan al poner en práctica el método HERVAT son: mejora de la capacidad de respuesta, disminuye errores y aumenta aciertos, disminuye el tiempo de reacción y favorece procesos automáticos que modulan la actividad consciente. Es importante que estos ejercicios sean de tiempos muy cortos, dedicando 5 minutos antes de cada clase para mejorar la concentración y atención de los alumnos y poder conseguir el objetivo de aprendizaje de la sesión.

Ejercicios HERVAT:

1. Hidratación: Es importante hidratar nuestro organismo bebiendo regularmente y en pequeñas dosis durante el dia. La deshidratación puede dificultar la realización de tareas que exigen atención, eficacia de respuestas psicomotoras y memoria inmediata de habilidades. Mantener el cuerpo hidratado mejora la velocidad perceptual y los procesos atencionales visuales, además se genera un hábito saludable que nos beneficia en todos los aspectos de nuestra vida.

    Actividad: Beber un sorbo de agua.

2. Equilibrio: El equilibrio es el resultado de distintas integraciones sensorio-perceptivo-motriz que conducen al desarrollo cerebral y, por tanto, a un buen aprendizaje y atención. Este favorece el estado de alerta y activa de forma muy eficiente el cerebelo.

    Actividad: Series de equilibrio corporal de 10sg, 20sg, 30sg... La dificultad de los ejercicios puede ir aumentando paulatinamente una vez que los alumnos controlan ejercicios más sencillos.

3. Respiración: Una respiración lenta y profunda ayuda a tranquilizar y disminuir los estados de estrés o ansiedad. La regularidad del ritmo respiratorio es un factor muy importante que ayuda a fijar la atención y oxigenar mejor el cerebro. Además, este tipo de ejercicios mejoran y fortalecen la memoria y favorecen la capacidad de aprendizaje general.

    Actividad: 10 inspiraciones y espiraciones profundas, de pie, sentados correctamente en la silla o tumbados en el suelo.

4.Visión: La motilidad ocular mejoran los procesos de atención y localización espacial, la capacidad perceptivo-visual y el reconocimiento de los estímulos ambientales.

    Actividad: 1 minuto de motilidad ocular. Mover los ojos haciendo círculos, de lado a lado o de arriba hacia abajo.

5. Audición: La estimulación repetida produce cambios en la distribución de frecuencias cerebrales que pueden durar hasta 30 min y aumenta la capacidad de memoria verbal inmediata. Además, los ejercicios de estimulación auditiva mejoran los procesos de alerta y orientación, el aprendizaje de lenguas y el aprendizaje comprensivo

    Actividad: Escuchar una serie de sonidos y reproducirlos, trabajar fonemas o identificar estímulos auditivos.

6. Tacto: La estimulación táctil mejora la plasticidad cerebral parietal, que está asociada a la atención perceptiva, por lo que mejora la atención espacial y la atención del niño a los estímulos ambientales.

    Actividad: Realizar números, letras u objetos con el dedo en la mano o espalda de un compañero, este tiene que adivinar qué ha dibujado el otro compañero.



    Visualiza el siguiente vídeo para aprender más sobre cómo se trabaja el método HERVAT en el aula:


sábado, 15 de mayo de 2021

Más sobre las inteligencias múltiples

Como ya hemos visto, hay 8 tipos de inteligencias según lo que dijo Howard Gardner. Para una mejor comprensión y para quien quiera saber más sobre este tema dejo un vídeo que explica brevemente en qué consiste cada una y cómo llevarlas a cabo mediante distintas actividades. 

Las mejores actividades para cada inteligencia son:
  • Inteligencia lingüística: leer cuentos y poemas, escribir con rimas sencillas, hacer teatro de cuentos o de situaciones entre ellos. 
  • Inteligencia lógica- matemática: operaciones fáciles con objetos manipulativos, clasificaciones, resolver problemas mediante la lógica y comprobar resultados. 
  • Inteligencia musical: cantar, inventar y construir instrumentos, trabajar los diferentes ritmos, bailar. 
  • Inteligencia corporal-cinestésica: circuitos con elementos, bailar, imitar, juegos con un poco de reglas, excursiones. 
  • Inteligencia espacial: pintar cuadros, dibujos, hacer figuras con barro o plastilina. 
  • Inteligencia interpersonal: reuniones, trabajos en grupo, ayudar a otros. 
  • Inteligencia intrapersonal: ejercicios de relajación, explicar cómo se sienten, expresar sus emociones, identificar las de sus compañeros. 
  • Inteligencia naturalista: plantar y cuidar plantas y flores, observar su crecimiento, salir a explorar la naturaleza.. 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Vygotsky

 

La Teoría Sociocultural de Lev Vygotsky

La Teoría Sociocultural de Vygotsky pone el acento en la participación proactiva de los menores con el ambiente que les rodea, siendo el desarrollo cognoscitivo fruto de un proceso colaborativo. Lev Vigotsky (Rusia, 1896-1934) sostenía que los niños desarrollan su aprendizaje mediante la interacción social: van adquiriendo nuevas y mejores habilidades cognoscitivas como proceso lógico de su inmersión a un modo de vida.

Aquellas actividades que se realizan de forma compartida permiten a los niños interiorizar las estructuras de pensamiento y comportamentales de la sociedad que les rodea, apropiándose de ellas.



Aprendizaje y "Zona de desarrollo proximal"

Según la Teoría Sociocultural de Vygotsky, el papel de los adultos o de los compañeros más avanzados es el de apoyo, dirección y organización del aprendizaje del menor, en el paso previo a que él pueda ser capaz de dominar esas facetas, habiendo interiorizado las estructuras conductuales y cognoscitivas que la actividad exige. Esta orientación resulta más efectiva para ofrecer una ayuda a los pequeños para que crucen la zona de desarrollo proximal (ZDP), que podríamos entender como la brecha entre lo que ya son capaces de hacer y lo que todavía no pueden conseguir por sí solos.

Los niños que se encuentran en la ZDP para una tarea en concreto están cerca de lograr poder realizarla de forma autónoma, pero aún les falta integrar alguna clave de pensamiento. No obstante, con el soporte y la orientación adecuada, sí son capaces de realizar la tarea exitosamente. En la medida en que la colaboración, la supervisión y la responsabilidad del aprendizaje están cubiertas, el niño progresa adecuadamente en la formación y consolidación de sus nuevos conocimientos y aprendizajes.

 

La metáfora del andamiaje

Son varios los seguidores de la Teoría Sociocultural de Vygotsky (por ejemplo: Wood, 1980; Bruner y Ross, 1976) que han sacado a colación la metáfora de los ‘andamios’ para hacer referencia a este modo de aprendizaje. El andamiaje consiste en el apoyo temporal de los adultos (maestros, padres, tutores…) que proporcionan al pequeño con el objetivo de realizar una tarea hasta que el niño sea capaz de llevarla a cabo sin ayuda externa.

Una de las investigadores que parte de las teorías desarrolladas por Lev Vigotsky, Gail Ross, estudió de forma práctica el proceso de andamiaje en el aprendizaje infantil. Instruyendo a niños de entre tres y cinco años, Ross usaba múltiples recursos. Solía controlar y ser ella el centro de atención de las sesiones, y empleaba presentaciones lentas y dramatizadas a los alumnos con el objetivo de evidenciar que la consecución de la tarea era posible. La doctora Ross se convertía así en la encargada de prever todo lo que iba a ocurrir. Controlaba todas las partes de la tarea en las que trabajaban los críos en un grado de complejidad y magnitud proporcionado a las habilidades previas de cada uno.

El modo en que presentaba las herramientas u objetos que era objeto de aprendizaje permitía a los niños descubrir cómo resolver y realizar por sí mismos la tarea, de un modo más eficaz que si sólamente se les hubiera explicado cómo solucionarla. Es en este sentido que la Teoría Sociocultural de Vygotsky señala la “zona” existente entre lo que las personas pueden comprender cuando se les muestra algo frente a ellas, y lo que pueden generar de forma autónoma. Esta zona es la zona de desarrollo próxima o ZDP que antes habíamos mencionado (Bruner, 1888).

 

Teoría Sociocultural: en contexto

La Teoría Sociocultural del psicólogo ruso Lev Vygotsky tiene implicaciones trascendentes para la educación y la evaluación del desarrollo cognoscitivo. Los tests basados en la ZDP, que subrayan el potencial del niño, representan una alternativa de incalculable valor a las pruebas estandarizadas de inteligencia, que suelen poner énfasis en los conocimientos y aprendizajes ya realizados por el niño. Así pues, muchos niños se ven beneficiados gracias a la orientación sociocultural y abierta que desarrolló Vygotsky.

Otra de las aportaciones fundamentales de la perspectiva contextual ha sido el énfasis en el aspecto social del desarrollo. Esta teoría defiende que el desarrollo normal de los niños en una cultura o en un grupo perteneciente a una cultura puede no ser una norma adecuada (y por tanto no extrapolable) a niños de otras culturas o sociedades.